miércoles, 26 de febrero de 2014

La Infanta, la urraca y Zidane.

Hace unos días me pidieron que colaborara con "La Voz del Cortijo", publicación de la Asociación Politeia en la Facultad de Ciencias Políticas, y que escribiera un artículo sobre la Infanta y todo el tema de los juzgados. 

La revista salió esta semana y tiene artículos muy chulos sobre temas varios. Si podéis pasaros por la facultad y o poneros en contacto con ellos (vía twitter @Aupoliteia). En cualquier caso dejo aquí lo que dije sobre la infanta. Ya sabéis, todo muy presuntamente ya tal. 

La Infanta, la urraca y Zidane.

Según a quién le preguntes el tema de la infanta puede ser peliagudamente complicado o de una sencillez pasmosa. Y como vivimos en un estado de derecho y servidor no quiere ser denunciado vamos a hablar siempre de presuntamente. Que aquí nadie ha hecho, robado, sustraído o blanqueado nada hasta que el juez lo demuestre. El juez, sí, porque la fiscalía parece más preocupada por evitar que alguien se descargue una película de gratis que de la actividad financiera de la infanta. 

 El tema viene de más o menos antiguo, con el famoso caso Nóos que tiene a Urdangarín poco menos que en un exilio forzoso en Suiza. Supongo que eso de vivir tranquilamente en Mallorca tras ser imputado por malversación, fraude, prevaricación, falsedad y blanqueo de capitales no es tan fácil.

Pero lo curioso es que el problema no es que [presuntamente] roben. Quiero decir, eso es algo que se veía venir, ¿no? La infanta procede de un linaje de reyes. Hasta donde yo sé los reyes son cualquier cosa menos democrática. Ya sabéis, lo de masacrar a la población, tener siervos, feudos, pincharse a la legítima del súbdito la noche de bodas,  gobernar en nombre de Dios, tener amantes por aquí y por allí (bueno, eso no es necesariamente malo), etc. Vamos, que lo raro sería que fueran modelos perfectos de ética ciudadana y democrática.

A la corona se les asigna un presupuesto anual que suele rondar los 8 millones de euros, que el monarca asigna libremente por criterios que sólo él, en su inmensa sabiduría y bondad, conoce. Comparaciones absurdas al margen (no dude en sonreír cuando un defensor de la monarquía española afirme que la británica es mucho más cara) creo que nadie puede decir que es una cantidad poco apreciable. Ni la infanta ni su familia tenían problemas para llegar a fin de mes o se ven obligados a buscar comida en la basura. Ni van a ser expulsados de su palacete por la policía. Así que lo de robar por sobrevivir no se lo va a creer nadie.

Lo que ocurre es que el rico nunca se cansa de ser rico. Pero ese tampoco es el problema.

No, lo jodido, el problema real, es uno de instituciones y transparencia democrática. Es de esperar que un rico siempre quiera ser rico. De hecho la doctrina clásica liberal te dirá que todo rico que se precie debe aspirar a ser aún más rico.

La infanta, pobre ella, además de estar cegada por el amor y confiar en su marido, sólo obedecía [¡presuntamente!] las leyes naturales. Como una urraca que intenta llevar a su nido cualquier cosa que brille. O como un castor haciendo una presa. Sigue su instinto natural de apropiarse [presuntamente] de un dinero que según el juez no le pertenecía.

No, no era ese el problema.

Lo que ralla la sinvergonzonería es que sea la misma fiscalía quién [y aquí no hay presunción que valga un comino] desestime el caso y ataque al juez. Lo ridículo de todo esto es intentar impedir que la infanta sea imputada por el “qué dirán internacional”. Lo que es de locos es que el gobierno tratara por todos los medios (sin éxito) que la infanta fuera a declarar.

Ese es el problema real. Que ante un presunto caso de corrupción y evasión de impuestos clarísimo el gobierno decida, no sólo mirar para otro lado, sino intentar zancadillear y torpedear todo el proceso judicial.

Política al margen, el caso de la Infanta da para más de un monólogo digno del Club de la Comedia. Que si estaba cegada por el amor. Que si era Urdangarin el que manejaba todo el cotarro. Que si ella no sabía nada de lo que pasaba en su casa, etc.

¡Por Dios señora! Una cosa es que [presuntamente] robe. ¡Pero no nos tome por tontos! Si es en mi casa y mi madre sabe lo que pasa con el último céntimo del dinero a pesar de que quién trabaja es mi padre… ¿De verdad nos va a decir que ella no sabía nada? ¿Qué trabajando en la Caixa no tenía ni idea de qué significaban los papeles que firmaba? ¿Qué era corta de luces y fruto del incesto entre casas reales?

Aunque bueno, podemos aceptar esa premisa. Que la Infanta trabajara en un banco sin tener ni puñetera idea de qué tenía que hacer. Eso dejaría en mucho mejor lugar tanto a la empresa que la contrataba como a ella, ¿eh?

En fin, que así está el patio. Con reyes y sin separación de poderes. De Francia hemos importado a grandes como Victor Hugo, Zinedine Zidane o el Chanel Nº5. Tal vez deberíamos ir pidiendo por mensajería urgente los planos de una guillotina. Arte moderno que quedaría de muerte en la Puerta del Sol.

martes, 28 de enero de 2014

Los ERE fraudulentos no han cambiado nada

Al fin y al cabo son nuestras costumbres y hay que respetarlas. 

Tras un trabajaco de 40 páginas sobre los ERE y la cultura política andaluza aquí dejo las conclusiones. 

Si los ERE fraudulento y las facturas falsas de UGT o CCOO han  perjudicado a alguien en el plano económico, social y político ha sido, en última instancia, a la ciudadanía. Una ciudadanía que, sobre el papel, ve sus intereses representados por los partidos políticos andaluces, que se hospedan en el Parlamento Andaluz. De este emana el poder legislativo y a través de una elección indirecta el ejecutivo, otorgándoles la capacidad de gobernar. Pero el parlamento también tiene en su haber la función de controlar. Debe comprobar que lo que se hace con el dinero público, con el dinero de todos, sea acorde a la norma en espíritu y letra. El caso de los ERE ha puesto de manifiesto que ese control no es efectivo.

El País; Edición digital

Al no ser efectivo hubiera sido de ser de esperar que sea la ciudadanía quién, bien a través de acciones legales o de actos violentos, muestre su descontento. No hubiera sido descabellado, en un contexto de crisis galopante y miseria imperante, ver a cientos de personas a las puertas del Parlamento Andaluz armados con hoces y antorchas reclamar la cabeza de Griñán y las sedes de UGT saqueadas. A nadie hubiera extrañado un cambio de partido en el gobierno. No hubiera sido una sorpresa para nadie, en definitiva, las masas enfervorecidas dejaran bien claro su desacuerdo con todo el tema de los ERE.

Pero no hemos encontrado con una serie de condicionantes que han impedido no ya sólo una acción directa, sino también las institucionales. Nos encontramos con que el principal partido de la oposición en Andalucía tiene a todo el aparato del partido central con casos de corrupción hasta las barbas. Que el tercer partido en votos sigue sin ser lo bastante fuerte y que la sangría de apoyos que estaba sufriendo el PSOE se ha detenido.

Seguramente nunca sabremos con exactitud la magnitud del caso de los ERE fraudulentos o de las facturas falsas de UGT. Posiblemente sea tanto un problema estructural en el que se hace casi imposible controlar un volumen de dinero, negocios y datos demasiado grandes como una actuación de mala fe.

Pero sí que llama la atención la actitud pasiva de la ciudadanía en las últimas elecciones. Aunque si miramos hacia Valencia asistimos atónitos a como el PP, liderados por Fabra Jr, Camps y Barberá conservaban el poder gracias a las urnas. ¿Era un primer aviso?

También es justo reconocer que en el voto de una persona influyen muchas otras variables como la situación personal, el componente ideológico o la campaña electoral. Puede que incluso en mitad de una sociedad postmoderna la influencia de estos factores sea algo secundario y que lo que prime sea el interés personal y en una red clientelar típica el voto ya esté decidido de antemano.

Son, en suma, muchos factores los que explican la permanencia del PSOE en el poder, entre ellos que ningún otro partido haya sido capaz de presentar otra propuesta especialmente fuerte o de recabar los suficientes apoyos para gobernar en solitario.

Pero a la pregunta que nos hacíamos al principio de este trabajo, si el caso de los ERE ha afectado a la cultura política andaluza, podemos decir que sí. Las fechas en las que los sentimientos negativos hacia la política y la clase política se intensifican cuando el caso de los ERE aumenta en difusión. Pero también es verdad que es en ese momento en el que la crisis económica se agrava, lo que sin duda actúa como elemento distorsionador.

Sí podemos afirmar que el escándalo de los ERE fraudulentos ha tenido sus consecuencias. A nivel de los partidos político (el PSOE parece estar en medio de un proceso regenerativo interno) y a nivel institucional (se ha apartado a todo aquél imputado y varios de ellos han dimitido).


Qué otras consecuencias tendrá todo esto tanto en el psique como en la cultura política andaluza solo el tiempo lo dirá. Pero este tipo de escándalos sólo sirven para que la ciudadanía se vea cada vez menos representada en una clase política a la que mira con todo menos con simpatía. 

martes, 21 de enero de 2014

Ogacihc, ciudad de Reyes.

Reanimamos el Blog con la introducción de una historia en la que llevo tiempo trabajando. Ogacihc será uno de los escenarios donde se desarrolla la misma. 

El verano había empezado hacía sólo dos días, pero en Ogacihc ya hacía un calor de mil demonios. El sol pegaba fuerte y el aire tórrido del desierto arrastraba consigo  arena y el polvo. Además, al ser una ciudad costera la humedad reinaba en el ambiente, haciendo que el calor se pegara al cuerpo, convirtiendo el respirar en todo un reto para aquél pobre desgraciado que no se hubiera acostumbrado desde niño a las inclemencias del tiempo.
 
http://kernattila.deviantart.com/art/Coast-castle-149690923
Hubo un tiempo en el que Ogacihc fue la más grande de las ciudades. La capital de un reino poderoso y orgulloso. Un reino que había extendido sus tentáculos por casi todo el Mar Bravío y cuyos navíos habían llegado a todos los rincones del mundo conocido.  Desde su trono en el Castillo de Plata los reyes habían gobernado los mares y los desiertos, dictado leyes y comandado ejércitos.

Pero el linaje de los reyes se fue corrompiendo con el paso del tiempo y del que fuera el más grande de los reinos apenas quedaba nada. Las regiones conquistadas habían declarado su autogobierno y elegido a sus propios reyes. Los impuestos y los tributos dejaron de pagarse. El tesoro real se desangró y despilfarró en fiestas, festines y supercherías. Los ejércitos se disolvieron y la flota se hundió.  

Del que fuera el mayor de los reinos sólo quedaba Ogacihc. Sólo restaba una ciudad vieja, cada vez más despoblada y medio en ruinas. Las murallas eran apenas escombros que servían como cantera para los pocos constructores que quedaban en la ciudad. La mitad de las casas estaban vacías. El puerto estaba abandonado, buena parte de él derruido, y los navíos apenas lograban atracar sin riesgos. Los gobernantes, a cada cuál más estúpido e inepto, habían abandonado la ciudad. Todo un linaje de reyes languidecía en las salas del Castillo de Plata, donde aún hondeaban los pendones reales.

El caos, la anarquía y la ley del más fuerte se habían apoderado de la ciudad. La que fuera en su día la guardia real se había convertido en una banda de matones que se dedicaban a exigir impuestos que inventaban sobre la marcha. Sólo gozaba de seguridad aquél que podía costeársela. El hambre y la enfermedad campaban a sus anchas por las calles de Ogacihc.

Hacía años que la ciudad era fruta madura para todo aquél que quisiera apoderarse de ella. Las potencias del Sur habían estado observando la situación con incredulidad durante años. ¿Cómo podía ser que el más fuerte de los reinos bañados por el Mar Bravío se hubiera ido al traste de aquella manera? ¿Cómo lo habían consentido sus gobernantes? ¿Cómo habían desperdiciado sus dones?

Y, aún más importante, ¿cómo era posible que nadie hubiera movido ficha todavía para hacerse con la ciudad?

Fue el imperio Inleriano el primero en hacerlo. Cuando los temporales invernales que azotaban el mar Bravío llegaron a su fin el Emperador Marcus IV dio la orden a la flota de zarpar. Tras una semana de travesía un centenar de navíos, que cargaban a casi seis mil hombres, entraron en el puerto de Ogacihc. No hubo ningún combate. No hubo oposición alguna. No hubo muertos.

En menos de cuatro horas la ciudad entera estaba bajo el control de los inlerianos. El Castillo de Plata al menos tuvo la vergüenza de hacer un conato de resistencia. Pero se lo pensaron mejor tras ver al ejército desplegarse frente a ellos. Todos a una y en perfecto orden el centenar de hombres que conformaban la guarnición del castillo se lo pensaron mejor. Abandonaron las armas sin más y salieron en fila  y con las manos en alto.

El Sheik Ibrahim, señor del castillo, no puso muchos peros a la situación y se limitó a negociar la rendición absoluta. El imperio Inleriano le daría una pensión anual de mil marcos a cambio de que se fuera bien lejos y de que renunciara (él y cualquiera de sus herederos o familiares) a sus derechos sobre el trono.

Así, tan sólo dos días después los pendones del Sheik, un halcón rojo sobre campo negro, dejaron de hondear en el Castillo de Plata. Ahora eran los estandartes de Inler, un jabalí gris cruzado por dos lanzas sobre fondo azul, los que se erigían, orgullosos, desde sus murallas.


Ogacihc pertenecía al Imperio. Empezaba una nueva era. 


Sobre los derechos de autor
La imagen que he usado para ilustrar el relato está alojada en Devianart por el autor "KernAttila". Los derechos de la imagen son suyos y no busco ningún tipo de lucro personal. Bajo la imagen aparece el enlace a la imagen original. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

Málaga 13/14. Jornada 12

Todos sabíamos que en el verano se irían muchos jugadores y vendrían otros, la mayor parte de ellos desconocidos. Y si bien no el Málaga, otros clubes como el Villareal sí fueron listos y pescaron en equipos recién descendidos de la liga BBVA. Tampoco vino el Tata, famoso por todos ahora, Rudi García (campeando con la Roma) ni Jémez (que tiene último al Rayo con una plantilla bastante lamentabla). 

Total, que llega Schuster, llegan un montón de jugadores nuevos y llega un nuevo sistema. Cambios y variaciones aparte, lo cierto es que parece que se juega con un 4-1-4-1 y que la alineación titular, manquesea porque es la única que ha repetido dos veces, es la siguiente:


Con Tissone haciendo de ancla y Sergi y Portillo filtrando el juego para que los dos tipos rápidos en las alas y el 9 se encarguen de generar peligro en el área contraria. Sobre el papel es un dibujo muy ofensivo, porque además Gámez y Vitorino son laterales con bastante proyección ofensiva. 

Pero hay un problema, y es que el equipo se parte fácil. Bien por el sistema de juego, bien porque los jugadores no tienen físico para más, vemos más a menudo de lo que nos gustaría cómo hacen contras en superioridad numérica. A poco que alguno de la línea de cuatro pierda un balón el rival se encuentra que enfrente sólo tiene a Sergio, Tissone y Weligton para llegar a Caballero. Que menos mal que es un porterazo, porque si no la cosa estaría bastante más jodida. 

Ahora bien, ¿soluciones? Schuster sabe más y es más listo que yo, simple aficionado. Pero yo retrasaría a Sergi para ponerlo a la misma altura de Tissone/Camacho y poner a Portillo por delante del doble pivote. También limitaría la subida de los laterales, sobre todo de Antunes, que es un poco el más cabeza loca. 

Fortaleciendo la media con un doble pivote clásico
Pero la distribución de los jugadores no es el único problema. Contra el Betis el equipo adoleció de un juego demasiado vertical, demasiado impulsivo. Se jugaba a marchas forzadas, con demasiada conducción y sin un plan claro de juego. El único que parecía capaz de darle algo de pausa y calma al juego del equipo era Portillo, que cada día se asienta más cómo el cerebro del Málaga. 

De nuevo, la solución pasa por aumentar el número de efectivos en el centro del campo. Y ahí sí que tenemos un problema, porque supondría dar salida a uno de los extremos (Fabrice) para dar cabida a ¿quién? ¿Duda? Sin ofenderle a él ni a su trayectoria, no está para ser titular en éste equipo. Bobley todavía no ha asimilado los conceptos y se muestra demasiado vertical. Camacho es un pivote defensivo puro, especialista en su demarcación pero limitado a la hora de jugar el balón. La última opción sería dar entrada a Morales, pero parece que algo ha hecho mal, pues Schuster lo ha dejado fuera de la convocatoria dos jornadas consecutivas sin, que se sepa, medie lesión alguna. 

Es la jornada 12 y creo que ya se pueden ir sacando algunas conclusiones. La más llamativa es que el sistema defensivo hace aguas (no por la calidad individual de los jugadores, sino porque se actúa de forma poco equilibrada) y que el equipo juega a empujones y demasiado vertical. Ah, y por supuesto, que hace falta mejorar el balón parado, tanto a nivel ofensivo (sólo llevamos un gol) como el defensivo. 

Lo bueno es que, a pesar de todo, estamos en la posición 12 (a falta de lo que haga el Elche contra el Villareal), con un colchón razonable sobre el descenso y con jugadores comprometidos que, además, lo normal es que sigan creciendo. Bobley, Juanmi o Chen van cobrando protagonismo, mientras que Sergi o Fabrice parecen asentarse en el once titular. Sólo falta ajustar piezas y volver a ser tan fiables en defensa como las primeras jornadas. 

Portillo (23) celebra su gol contra el Rayo Vallecano

En fin chavales, eso es todo por hoy. A ver qué nos depara el partido contra el Graná. Y, recordad...

¡Limpiad ese ruck!

sábado, 2 de noviembre de 2013

Top 5: Canciones

Oh sí nena. He vuelto. Más grande, más fuerte y con más tiempo libre. Eso sólo puede ser bueno para todos.

Y he decidido volver con ganas de fiesta y mover el esqueleto, así que, ¿qué mejor forma de hacerlo que con un top 5 de canciones favoritas? Prepárate para bailotear, porque estés listo o no ahí vamos.

En el número 5. La menos favorita de las más favoritas. La que más me ha costado meter aquí. Pero, qué cojones, una canción irlandesa sobre una taberna donde se dan de hostias siempre, y repito, SIEMPRE, debe estar en todo buen top que se precie. Así que ahí vamos: "An Irish Pub Song", de The Rumjacks. Gozadla.


Y después de tanta pelea vamos con el número 4. Vamos a seguir dando guerra. Porque ésta canción está en mi cabeza desde que, siendo un criajo, jugaba al Battlefield Vietnam y mataba yankis y charlis indiscriminadamente e el ordenador de mi primo. Es el turno de Fortunante son, tocada por, y ojo con el nombrecito, Creedence Clearwater Revival.





Y después de la carroña, vamos a lo que importa. Vamos al jodido podio de mis gustos musicales. A las canciones que no me cabe duda de que DEBEN estar aquí y con las que, en un espectáculo lamentablah, lo doy todo en una pista de baile. Ahí vamos, el número 3. Una pareja de hermanos a quién les gusta tocarse los instrumentos más de la cuenta. Una pava que toca la batería y un ¿chico? que aporrea un bajo y/o guitarra según la versión que hoygas (sí, hoygas, el concepto). Lo has adivinado, le toca el turno a "Seven Nation Army", interpretada por The White Stripes.


Mi problema con Extremoduro es que, si no me controlara, todo el TOP estaría lleno de canciones suyas. Por mí hubiera metido todo el disco de de Ley InnataJesucristo GarcíaAma, ama, y ensancha el almaSalir, Beber... Pero la verdad, para hacer un post dedicado por entero a Extremoduro siempre tendremos tiempo. Así que os dejo con Stand by. Que, por todos los recuerdos que trae a mi memoria, tanto buenos como malos, se merece ser el número 2 de ésta lista.



¿Y cómo voy a terminar todo ésto? ¿Cuál va a ser la canción que me vuelve loco? ¿Cuál es el Top del TOP? ¿El más de lo más? ¿La crême de la crême? Pues ahí vamos. Porque aquí está. Con la todopoderosa Reina. La que sabe. La que si te vasilah tu te callah y lo asimilah. La que hace que seas otro que muerte el polvo. El Número 1.





"Another one bites the Dust". De la todopoderosa Queen.

Y éste ha sido mi top. Faltan canciones. Muchas. Pero así a bote pronto éstas son mis 5 favoritas, con un orden discutible. Porque tanto Stand By como Another one bites the Dust bailan entre la primera y la segunda según tenga el día. 

Estos son mis gustos y a más de uno le parecerá mierda infecta, sobre todo ver a Seven Nation Army por ahí. Pero eh, es mi blog y publico lo que me sale de la real gana. Ni que estuviéramos en Estados Unidos.

Ahora os toca a vosotros, afanados lectores. ¿Cuál es vuestro top?

martes, 11 de junio de 2013

El 15-M. Pasado y futuro.

Hola criaturitas del señor. Pongo aquí una práctica (sí, así de guayis) que me ha molado cómo ha quedado. Son 4 páginas a Word, tampoco os traumaticéis.

 ¿Es el MI un movimiento social u otro tipo de interacción informal como las protestas puntuales (por ejemplo: las marchas vecinales contra la construcción de mezquitas) o las coaliciones coyunturales (por ejemplo: No a la Guerra, Nunca Mais)?
El Movimiento de los Indignados (MI a partir de ahora) es tanto un movimiento social como una protesta informal. El sector de la población que se ha movilizado no lo ha hecho de una forma organizada en torno a un partido o una asociación. Una de las características del movimiento ha sido precisamente que se han portado como una red sin una jerarquía o un apoyo de élites dominantes (partidos, sindicatos, mundo de la cultura). Su origen es, por tanto, el mismo que el de una protesta puntual (cuya base son las protestas contra la ley Sinde y que se han ido generalizando y extendiendo).

Por otro lado el MI ha evolucionado hasta convertirse en una coalición coyuntural.  Se ha mantenido en el tiempo, ha recogido apoyos de varios sectores y han establecido una base más amplia. Sus protestas, si bien algunas eran de carácter general (solicitan mayor democracia y transparencia) otras tenían objetivos claros. A saber: cambio en la ley electoral, derogación de la ley Sinde…

El MI es, en definitiva, la suma de ambos tipos de movimiento. O al menos lo fue, porque su presencia tanto en la calle como en las redes sociales e Internet se ha ido diluyendo como un azucarillo. No así como sus miembros o proclamas, que han sido tomadas por otros grupos y organizaciones.

2.      Si el MI es un movimiento social, ¿por qué lo es? ¿Defienden una visión alternativa del mundo? ¿Se puede hablar de una identidad colectiva del MI?
En efecto, es un movimiento social. Pero no es un movimiento homogéneo. Internamente sufre de varias contradicciones, motivadas por la diversidad de sus integrantes. En su interior encontramos grupos políticamente definidos, estudiantes, apolíticos, desempleados, amas de casa o hasta jubilados (los llamados yayoflautas). Por no hablar de que los MI de Cataluña tienen cierto sesgo independentista.
Toda esta heterogeneidad tiene dos consecuencias inmediatas:

a.      Es imposible hablar de una identidad colectiva real. Por supuesto existe el sentimiento de pertenencia a un grupo. Pero no es el grupo predominante. El MI es añadido a la identidad individual, pero nunca la ocupa por completo. Así, quién antes era anarquista lo sigue siendo. La feminista se mantiene como feminista. El ama de casa no deja de ser ama de casa. A ese sentimiento se añade la categoría de pertenecer al MI, cierto. Pero nunca la sustituye.

b.      La segunda consecuencia es que, si bien los integrantes tienen una visión alternativa del mundo, esta nunca será homogénea y afín a todos sus miembros. Los deseos y objetivos son diferentes y es imposible tener un movimiento tan amplio, que aglutine a tantas personas y lograr crear una metanarración (Lyotard, 1979) propia que sustituya la metanarración actual dominante. Así por ejemplo es muy complicado que un participante del MI que ha estudiado matemáticas y ha trabajado esporádicamente busque las mismas ideas que un anarquista que ha estudiado filosofía. Por no hablar de los casos en que hay un salto generacional, donde han crecido con una metanarración diferente.



Dicho todo esto, ¿podemos decir si el MI es un movimiento social? La respuesta es que sí. Al menos si entendemos el movimiento social como una agrupación no formal de individuos u organizaciones dedicadas a cuestiones socio-políticas que tiene como finalidad el cambio social[1]. El MI y el 15-M es una organización no formal (al menos no institucionalizada), aunque su nacimiento fue en gran medida espontáneo. Se dedican a cuestiones socio políticas (buscan cambio en el modelo político, sobre todo en temas de corrupción y sistema electoral) y que esto permite un cambio social más igualitario.

En definitiva, el MI es un movimiento social. Pero es tan heterogéneo que es difícil definir cuáles son sus objetivos principales o qué prioriza.  

      ¿Debería constituirse el MI en grupo de presión? ¿Y en partido político? Justifica la respuesta en ambos casos.
A pesar de las recomendaciones de Beppe Grillo[2] no creo que el MI deba institucionalizarse. Ni como partido político ni como grupo de presión. Y si lo hace dejará de ser una fuerza de cambio para pasar a ser un elemento más del sistema que quiere modificar y contra el que tanto ha luchado.
El éxito del 15-M y del MI en general ha sido saber atraerse a amplios sectores de la población. Es cierto que muchos de ellos eran jóvenes y que buena parte ha votado a partidos progresistas o de izquierdas (Escámez; 2011). Pero otros no.

En esas plazas de Madrid o Granada, donde yo mismo estuve, podías encontrar a gente de todas las ideas. Unos más concienciados que otros. Con una ideología marcada o que simplemente buscaba soluciones concretas a problemas reales y definidos.

Ese apoyo popular se diluiría como un azucarillo en un vaso de agua de institucionalizarse. Buena parte de los simpatizantes que se dejaron los riñones, el sueño, las esperanzas y la sangre en las plazas se sentirían traicionados. Otro porcentaje ya participa en partidos políticos y, en el mejor de los casos, no creo que abandonaran las formaciones a las que pertenecen un número significativo de ellos. Por otro lado tenemos a los que están hartos del sistema, de la corrupción y de cómo funciona. Que jamás aceptarían ser parte de sistema.

Y aun con todo quedarían quienes estarían de acuerdo con institucionalizar el MI, sí. Pero no serían todos ni tendrían el espectacular apoyo del que gozó el MI. ¿Se convertirían acaso en una fuerza política minoritaria? ¿Para qué serviría eso? ¿Para tener la presencia de IU o UPyD? ¿Iban acaso a robarles votos? ¿O no serían estos dos partidos quienes se beneficiarían de ellos?



No. El MI no debe ni puede institucionalizarse. Debe permanecer como lo que es, un movimiento civil y ciudadano. Debe continuar aglutinando la frustración, la ira y las inseguridades de una población cada vez más frustrada, airada e insegura.

Y es que, a pesar de lo que puedan decir los viejos catedráticos y líderes partidistas alejados de la realidad, lo cierto es que los partidos políticos han perdido su razón de ser.
Dicen los teóricos post-modernos que la nueva época ha traído consigo el decaimiento de las grandes ideologías. Foucault además nos alertaba de los peligros de la estructura y del sujeto sujetado (Foucault, 1990) y del estado.

Está pasando. Con el decaimiento de las grandes ideas la legitimidad de los grandes partidos ha desaparecido. Convertidos en entes <<catch all>> son incapaces de legitimarse a sí mismo o al sistema al que sirven. Ni siquiera ofrecen una metanarración atractiva más allá de la neoliberal, que han abrazado como propia sin pararse a considerar otras posibilidades. El partido político, al no estar legitimado, carece de la fuerza para actuar.

Al mismo tiempo vemos como la fuerza del estado-nación cae en picado, especialmente en el sur de Europa. Influenciados por potencias extranjeras (España o Grecia son poco menos que colonias y landens asociados) e inmersos en procesos regionalistas internos. A día de hoy el estado sólo sirve para asegurar la reproducción de los elementos que forman y sujetan al sujeto. Es una herramienta alienante que no ofrece ninguna contrapartida positiva.

¿Qué ofrece al MI ser un partido político? Incluso aunque llegaran al poder, ¿qué iban a hacer entonces? ¿Promover un cambio en el sistema? Es más fácil hacerlo desde el exterior.
Y es más fácil lograrlo a través de lo que ha sido hasta ahora el MI. A través de la desobediencia civil que tanto fomentó ya Thoreau (Thoreau, 1848). Sirviendo como plataforma a través de las que lanzar escraches masivos. No pagando impuestos (Thoreau, de nuevo). Atacando las páginas webs del ministerio. Ejerciendo una presión masiva y sacando a la ciudadanía a la calle.



En otras palabras, si el MI realmente quiere cambiar el sistema tiene que hacerlo a través de formas alternativas de participación. El voto y las instituciones se han convertido en elementos legitimadores de un sistema anquilosado que nada tiene ya que ofrecernos.

 En definitiva, sólo a través de un movimiento ciudadano articulado, dinámico y ágil, capaz de formar una sociedad civil activa, podremos alterar la situación. Sólo entonces se volverá a legitimar el sistema de gobierno, se superarán las contradicciones y se dejarán atrás las sujeciones del sujeto. Al menos temporalmente. 

Porque el ciudadano, si quiere garantizar su libertad, debe permanecer ojo avizor, siempre dispuesto a rebelarse si las injusticias o la corrupción dominan a la sociedad y las instituciones. 
En todo ese proceso contestatario el MI debe actuar como catalizador y encendedor. Es una herramienta que, llegado el momento, será desechada. Nunca, jamás, debe ser un fin. Como le acabaría pasando de institucionarlizarse.

En caso de constituirse en grupo de presión o partido político, ¿qué pasos básicos habrían de darse en su seno, teniendo en cuenta las características de ambos tipos de organización?
Ya he respondido y argumentado anteriormente que institucionalizarse es lo peor que podrías hacer el MI.
Pero por cumplir con el expediente, convocar alguna asamblea, conseguir financiación, elegir a sus líderes o registrarse en el Ministerio del Interior suelen ser los pasos más habituales. A partir de ahí establecer una red clientelar que atraiga votos y conseguir algún medio de comunicación que actúe como portavoz masivo.
En caso de ser un grupo de presión deberán también elegir objetivos a los que presionar y desarrollar una estrategia con unos objetivos definidos y una estrategia clara a desarrollar.

Bibliografía:
CASQUETE, Jesús (2011): “El movimiento de indignados”, Claves de Razón Práctica, Nº 214: 30-33.
ESCÁMEZ, Sebastián (2011): “Crisis e indignación: sobre el Movimiento 15-M”, paper presentado en el X Congreso de la Asociación Española de Ciencia Política
FOUCAULT; Michel; (1990); Tecnologías del yo.
LYOTARD; Jean Francôis; (1979); La condición postmoderna.
THOREAU; Benjamin; (1848); Desobediencia civil.



[2] AGENCIAS; “El movimiento de Beppe Grillo aconseja al 15-M que se organice y entre en política”; en Público.es; disponible en: http://www.publico.es/455608/el-movimiento-de-beppe-grillo-aconseja-al-15-m-que-se-organice-y-entre-en-politica; última visita 28/5/13

domingo, 9 de junio de 2013

Práctica Telemotril, grupo 2. Muerte de Chávez

La semana pasada fuimos a hacer una práctica a Motril. En ella teníamos que dividirnos en dos grupos, simulando ser cada uno una cadena de noticias con un perfil ideológico. En base a este perfil debíamos grabar una noticia sobre la muerte de Chávez. 


Para ello contamos con las instalaciones de Telemotril, donde los trabajadores nos aguantaron y ayudaron más de lo que nadie debería xD

El vídeo es el resultado del trabajo del grupo 2. A pesar de que no teníamos ni idea quedó algo bastante curioso y en general nos lo pasamos guay.

Presentador: Alberto
Presentadora: Alba
Enviado especial: Alfonso
Especialista: Florian
Entrevistadora: Margot
Embajador venezolano: David

Cámara 1: Rubén Tostón.
Cámara 2: David

Sonido y vídeo: Katja y Valeria

Productor: Cristian